En un contexto donde la protección de los ecosistemas se vuelve cada vez más urgente, Honduras avanza en la promoción de las Otras Medidas Efectivas de Conservación (OMEC), un enfoque que busca reconocer y fortalecer el papel de las comunidades en la conservación de sus territorios.
La jornada, desarrollada por la UICN y DIBIO/SERNA, con el apoyo de Oikos en el marco del proyecto Wan Kabu Ka (Nuestro Océano) conformado por MOPAWI, ILILI y CDE-Región La Moskitia, reunió a representantes de instituciones gubernamentales, así como a actores comunitarios, pueblos indígenas y población afrohondureña.
Más allá de una jornada técnica, el espacio permitió reflexionar sobre los alcances reales de las OMEC y su potencial impacto en el país. Entre los principales puntos abordados, se destacó que este modelo no busca imponer nuevas formas de conservación, sino reconocer aquellas prácticas que, históricamente, han permitido a las comunidades mantener el equilibrio de sus ecosistemas.
El encuentro no se limitó a presentar una iniciativa; también abrió un espacio de diálogo sobre sus implicaciones reales:¿Qué significan las OMEC para las comunidades? ¿Qué beneficios concretos pueden generar? ¿Cómo se construyen desde lo local?
Uno de los principales aportes de este enfoque es el reconocimiento de los sistemas tradicionales de conservación. En territorios como la Moskitia, donde manglares y otros entornos naturales se mantienen en buen estado, este equilibrio no es casualidad, sino resultado del manejo comunitario y del conocimiento ancestral.
Además, este enfoque abre la posibilidad de avanzar hacia:
- Mecanismos de compensación por conservación, con participación directa de las comunidades.
- Mayor inclusión en la toma de decisiones, desde una gobernanza territorial real.
- Reconocimiento del sentido de pertenencia, ligado al territorio y sus prácticas tradicionales.
En este contexto, en territorios indígenas, cualquier propuesta OMEC debe garantizar procesos de información previa, participación efectiva y el cumplimiento del derecho a una consulta libre, previa e informada, como condición fundamental para su implementación.
Para el proyecto Wan Kabu Ka, esta discusión cobra especial relevancia. La articulación entre comunidades indígenas, organizaciones y el Estado apunta a procesos concretos, como la titulación y gestión de los cayos miskitos bajo esquemas OMEC, lo que podría marcar un precedente en el país.
Como se destacó durante la jornada, el reto ahora no es solo avanzar en el marco técnico o legal, sino lograr que este proceso se traduzca en beneficios reales para las comunidades, fortaleciendo su rol como guardianes del territorio.
En un país diverso como Honduras, donde la relación entre comunidad y naturaleza es profunda, las OMEC representan más que una estrategia: son una oportunidad para reconocer que la conservación también nace desde la vida cotidiana de los pueblos.
Las OMEC se posicionan como una alternativa clave para fortalecer la relación entre territorio, identidad y sostenibilidad en Honduras.
El proyecto Wan Kabu Ka (“Nuestro Océano”), financiado por el Fondo de Acción Azul (BAF) e implementado por Oikos, en consorcio con las organizaciones locales MOPAWI, ILILI Honduras y CDE-RLM.
Obtén más información sobre el proyecto.



